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¿Qué es la permuta en Cuba y cómo funciona hoy?

El intercambio de viviendas que marcó a generaciones de cubanos sigue vigente: qué es la permuta, cuándo conviene y cómo se legaliza.

Por Equipo editorial de CubanPortal Publicada el 6 de julio de 2026Actualizada el 14 de agosto de 20266 min de lectura

Durante décadas, cuando la compraventa de viviendas estaba prohibida, la permuta —el intercambio de una vivienda por otra— fue prácticamente la única forma legal de mudarse en Cuba. Generó una cultura propia: cadenas de permutas múltiples, corredores que las armaban de memoria, anuncios manuscritos y una cita semanal en el Prado habanero que funcionó como bolsa inmobiliaria del país durante más de medio siglo.

Desde 2011 la compraventa es legal, pero la permuta no desapareció: sigue siendo una herramienta útil en un mercado donde el efectivo escasea, no hay crédito hipotecario y muchas operaciones son, en el fondo, un cambio de casa. Esta guía explica qué es, cuándo conviene, cómo se legaliza y qué riesgos tiene frente a una compraventa normal.

Qué es exactamente una permuta

La permuta es el intercambio de la propiedad de dos —o más— viviendas entre sus titulares. Puede ser "limpia", casa por casa y sin dinero de por medio, o con compensación económica cuando las viviendas tienen valores diferentes: una parte entrega su vivienda más una cantidad acordada.

También existen permutas múltiples, donde tres o más familias intercambian viviendas en cadena. Son más complejas de coordinar —todas las partes tienen que firmar y todas las viviendas tienen que estar en regla— pero permiten resolver necesidades que un intercambio simple no puede: la cadena encaja piezas que por separado no encajarían.

TipoCómo funcionaCuándo se usa
Permuta simpleDos viviendas de valor similar se intercambian sin dineroCambio de zona sin cambiar de tamaño
Permuta con compensaciónUna parte entrega su vivienda más una cantidad de dineroPasar a una vivienda mayor o mejor situada
Permuta múltipleTres o más familias intercambian en cadenaCuando ningún intercambio simple resuelve a las dos partes
División por permutaUna vivienda grande se cambia por dos pequeñasSeparaciones, herencias entre hermanos

Cuándo conviene permutar en lugar de vender

La permuta brilla cuando ambas partes necesitan resolver vivienda a la vez: quien vende para comprar corre el riesgo de quedarse "en el aire" entre operaciones, sin casa y con el dinero en la mano en un mercado donde encontrar la siguiente puede llevar meses. En la permuta, ambas mudanzas ocurren simultáneamente y ese riesgo desaparece.

También es útil cuando se quiere ajustar el tamaño de la vivienda al de la familia: cambiar una casa grande por una más pequeña más una compensación, o al revés. En un mercado con poco crédito hipotecario, esa compensación funciona como la financiación entre particulares que los bancos no dan.

Y hay un caso menos evidente: la permuta permite mover una vivienda difícil de vender. Un inmueble en una zona con poca demanda puede tener muy pocos compradores con efectivo pero varios interesados en cambiar de zona. La permuta abre una puerta que la venta no abre.

Cómo se legaliza una permuta, paso a paso

Igual que la compraventa, la permuta se formaliza mediante escritura pública ante notario. Cada parte debe presentar el título de propiedad de su vivienda, las certificaciones del Registro de la Propiedad y sus documentos de identidad. La diferencia práctica es que aquí hay que revisar dos expedientes en lugar de uno, y ambos tienen que estar limpios.

  1. 1Cada parte reúne su título de propiedad y pide una certificación de dominio y gravámenes actualizada.
  2. 2Ambas partes visitan y revisan la vivienda que van a recibir, con la misma exigencia que en una compra.
  3. 3Se comprueba que las descripciones técnicas coinciden con lo construido en las dos viviendas.
  4. 4Se acuerda por escrito la compensación económica, si la hay, y cómo y cuándo se paga.
  5. 5Se firma la escritura de permuta ante notario, con todas las partes presentes o representadas por poder.
  6. 6Se acreditan los impuestos correspondientes a la operación.
  7. 7Cada nuevo titular inscribe su vivienda en el Registro de la Propiedad.

Impuestos y valor declarado

La permuta no es una operación gratuita a efectos fiscales. Tributa como transmisión de bienes, y el valor de referencia de cada vivienda no puede ser inferior a los valores referenciales mínimos que fija el Ministerio de Finanzas y Precios (Resolución 313 de 2024). Si hay compensación económica, debe declararse en la escritura: ocultarla no ahorra impuesto, solo te deja sin prueba de lo que pagaste.

Los tipos, las bonificaciones por pago electrónico y el trámite concreto cambian con cierta frecuencia, así que confirma las cifras vigentes con el notario o con la ONAT antes de firmar. Nuestra guía sobre impuestos al comprar y vender detalla cómo se calculan.

Riesgos específicos de la permuta

Frente a una compraventa, la permuta añade riesgos propios que conviene tener claros antes de comprometerse.

  • Doble due diligence: tú revisas la casa del otro, pero el otro también revisa la tuya. Cualquier problema en cualquiera de los dos expedientes detiene todo.
  • Valoración cruzada: no hay un precio de mercado en efectivo, sino dos valoraciones y una diferencia. Es donde más discusiones surgen.
  • La compensación pactada de palabra: si no está en la escritura, no existe.
  • Mudanzas simultáneas: acuerda por escrito la fecha de entrega de cada vivienda y en qué estado se entrega.
  • En permutas múltiples, la coordinación: bastan unas vacaciones o un desacuerdo de última hora para que la cadena se caiga.

Consejos prácticos

Verifica la documentación de la otra vivienda con el mismo rigor que en una compra: certificación de dominio actualizada, herencias resueltas y descripción técnica que coincida con la realidad. Que la operación no sea "una compra" no reduce lo que te juegas.

Visita la vivienda que recibirás varias veces y evalúa su estado constructivo con calma; nuestra guía de inspección explica qué mirar. Y si la permuta incluye compensación, documenta el acuerdo completo en la escritura: los pactos "de palabra" no protegen a nadie.

Preguntas frecuentes

¿Sigue siendo legal la permuta en Cuba?
Sí. La permuta nunca dejó de ser legal: fue durante décadas la única vía autorizada para cambiar de vivienda, y sigue siéndolo hoy junto a la compraventa, que se autorizó en 2011 con el Decreto-Ley 288. Se formaliza igual, mediante escritura pública ante notario.
¿Se pagan impuestos en una permuta?
Sí. La permuta tributa como transmisión de bienes y el valor declarado de cada vivienda no puede ser inferior a los valores referenciales mínimos del Ministerio de Finanzas y Precios. Si además hay una compensación económica, debe declararse en la escritura. Confirma los tipos vigentes con el notario o la ONAT.
¿Qué es una permuta con vuelto?
Es la permuta con compensación económica: las dos viviendas no valen lo mismo, así que quien recibe la de mayor valor entrega su vivienda más una cantidad de dinero. Es la modalidad más común hoy, y tiene su propia guía sobre cómo se valora esa diferencia.
¿Puedo permutar si la vivienda no está a mi nombre en el Registro?
No. Como en cualquier transmisión, hay que ser el titular registral. Si la vivienda viene de una herencia, primero hay que adjudicarla e inscribirla; si tiene una ampliación sin legalizar, hay que actualizar la descripción técnica antes de escriturar.

Fuentes

  1. Ley No. 65 de 1988, Ley General de la Vivienda.
  2. Decreto-Ley No. 288 de 2011, modificativo de la Ley General de la Vivienda.
  3. Resolución No. 313 de 2024 del Ministerio de Finanzas y Precios — valores referenciales mínimos de las viviendas a efectos fiscales.
  4. Ley No. 175 «Del Notariado», en vigor desde el 7 de enero de 2026.

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